Chocheando

9.9.09
En serio te das cuenta de que ha pasado el tiempo cuando te emocionas con una canción de "Clásicos de los 40 principales".

Que llueva, que llueva...

7.9.09
Ayer, el posotrón y yo regresamos de un viajecito de una semana con mis papás y mi hermana.
Dejamos a los niños en casa de mi mamá (las niñas que le ayudan con la limpieza los adoran y juegan con ellos) y nos lanzamos al choppin.
Pero dejamos un solecito y calorcito rico. Ahora ya nomás hay frío y agua.

Y me veo en la necesidad de confesar algo. Me siento un poquito culpable de las inundaciones. Digo, es que yo quería que lloviera. La escacez de agua en el D.F. está del cocol y para que nos dejen de recortar el agua, decidí que había que actuar y rápido.

Piensas qué puedes hacer y en ese momento, digo cualquier ayuda es buena, desde ahorrar agua, como le hacemos el poso y yo (qué mejor manera de ahorrar agua que bañarnos juntos!! wuujuuu) Pero ya sabes, ¡sin desperdiciar! Juntar toda la ropa que se pueda y hasta que haya mucha, echar las lavadoras... Pero, ¿qué más puedo hacer yo? Y que se me ocurre que no me se ningún bailecito a Tláloc, pero sí me se una cancioncita que me enseñó mi abuelita Loren (q.e.p.d) cuando estaba chiquita.

Entonces, saliendo de trabajar la semana pasada me subí al coche, vi al cielo, cerré bien las ventanas, tomé aire así como cuando inflas el pecho para llenar un globo y dejé soltar unos alaridos que iban más o menos así:

"Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan,
¡Que sí, que no, que caiga un chaparrón!"

Y me fui así manejando hasta mi casa:

"¡Que si, que no! ¡Que caiga un chaparrón! ¡Que no me moje yo! Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan, ¡Que si, que no, que caiga un chaparrón!"

Entonces, quisiera decirle a las personas que tienen sus casas y coches todos llenos de agua, que lo siento mucho pero que lo único que estaba tratando de hacer era que se llenara un poquito el Cutzamala.

Creo que mejor le rezamos a Tláloc para que mande la lluvia a donde debe de ir... porque la Vírgen de la Cueva nomás nos la aventó así, al ahi les va.